El otro enemigo: TBC mata 1,5 millones de personas anualmente en el mundo

En Perú, disminuyen el abandono del tratamiento, pero las tasas de incidencia, mortalidad y letalidad siguen altas, principalmente en Lima.

La amenaza cumplida del COVID-19 sin duda mantiene al planeta entero en una alerta por demás justificada. No obstante, en días como hoy, 24 de marzo, cuando se conmemora el Día Mundial de Lucha contra la Tuberculosis, conviene recordar que se trata también de un enemigo acérrimo de la Humanidad, que cada año cobra una enorme cantidad de vidas, y que pese a todos los esfuerzos apenas si el índice de contagios disminuye en 2 por ciento, cuando lo ideal para erradicarla sería 4 o 5 por ciento.

A la fecha, la TBC –causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, transmitida de persona a persona a través del aire cuando un enfermo tose, estornuda o escupe, y la otra persona inhala algunos bacilos– es una de las diez causas principales de muerte en el mundo. Las cifras de 2018, publicadas a fines de 2019 por la Organización Mundial de la Salud, revelan un contagio de 10 millones de personas (1,1 millón de niños), de las cuales 1,5 fallecieron a causa de la enfermedad, entre ellos 251 000 niños.

Lo terrible –y que es considerado una crisis de salud pública y una amenaza a la seguridad sanitaria– es que medio millón de nuevos pacientes ha presentado resistencia a la rifampicina, fármaco de primera elección más eficaz, y de estos casos el 78 por ciento presenta tuberculosis multirresistente.

 


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-La TBC en Perú-

En el Perú, la TBC es una enfermedad sujeta a vigilancia epidemiológica desde 2013. Los casos han ido en aumento desde ese año, de 27 505 a 31 668 registrados en 2018. Lima y Callao, Ica Loreto, Ucayali y Madre de Dios son las regiones con mayores tasas de incidencia (riesgo de contraer la enfermedad), con un indicador superior al 113,6, considerado de muy alto riesgo. La menor incidencia se registra en Piura, Cajamarca, Pasco, Huancavelica, Ayacucho, Apurímac y Puno.

En 2019, se identificaron 32 970 casos de tuberculosis como resultado de la estrategia de búsqueda activa de casos en la comunidad que, sumado al uso de nuevos métodos diagnósticos moleculares con equipos GeneXpert, ha permitido superar la meta establecida por la OMS para detectar los casos encubiertos existentes en el país.

Entre 1992 y 2003, la tasa de morbilidad (riesgo y probabilidad de contraer la enfermedad) sufrió un notable bajón: de más de 250 a 123.8. Desde entonces, aunque ha bajado de 100 a partir de 2015 (98 en promedio hasta 2018; 89,1 en 2019), el decrecimiento ha sido mucho más lento. En cambio, si bien la tasa de mortalidad (porcentaje de la población total que llega a muerte por la enfermedad) disminuyó, la tasa de letalidad (porcentaje de la población enferma que fallece) creció de 2,1 en 1992 a 3,6 en 2018.

Más de medio millón de nuevos pacientes ha presentado resistencia a la rifampicina, fármaco de primera elección más eficaz (Imagen: internet)

El personal de salud –administrativos, estudiantes de carreras médicas y profesionales y técnicos– no está libre de contraer esta enfermedad. El año 2015 presentó un pico al respecto, con 41 administrativos, 34 estudiantes y 264 profesionales y técnicos contagiados. De 2013 a 2018, el total de casos ha sido de 1709 servidores infectados, de los cuales, el 57 por ciento procedía de las regiones de Lima y Callao (50,5 por ciento de Lima Metropolitana). La mayor parte (65,7 por ciento) mujeres.

En el Perú, se han detectado 1464 casos de TBC multirresistente y 116 pertenecen de tuberculosis extremadamente resistente.

-Menos abandono de tratamiento-

Pese a este grave panorama, el Ministerio de Salud ha resaltado en nota de prensa que se ha logrado reducir a 3,6 por ciento los casos de abandono al tratamiento de tuberculosis sensible. En 2018, el sector ya había logrado reducir a 6 por ciento esos casos de abandono.

“La meta es que exista cero abandonos al tratamiento; para lo cual, se busca brindar una atención centrada en la persona afectada. Desde 2018, se está disminuyendo paulatinamente los casos de abandono al tratamiento en TB sensible. Durante la emergencia nacional, el personal de salud está realizando el acompañamiento en el domicilio, vía telefónica, video llamadas, y con el apoyo de la familia, se está logrando que no se interrumpa el tratamiento”, señala la doctora Julia Ríos, directora de Prevención y Control de la Tuberculosis del MINSA.

Actualmente, el MINSA implementa el Plan de intervención de Prevención y Control de la Tuberculosis en Lima Metropolitana y Regiones priorizadas de Callao, Ica, La Libertad, Lima y Loreto. 2018-2020, orientado a disminuir progresiva y sostenidamente la incidencia de la tuberculosis sensible y drogo resistente mediante la detección, diagnóstico, tratamiento oportuno y adecuado de la tuberculosis.

Con la emergencia nacional por la presencia del COVID-19, es momento de tomar conciencia también de esta otra amenaza y seguir las recomendaciones del MINSA.

En Perú, disminuyen el abandono del tratamiento, pero las tasas de incidencia, mortalidad y letalidad siguen altas, principalmente en Lima.
Imagen: MINSA

 


La presente nota ha sido elaborada con información investigada en la red del  MINSA.

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